
José Solé
Gandalf El Blanco
Compañero infatigable y desenvuelto al aire libre, es su medio. Desde pequeño junto a sus padres, pioneros excursionistas, y hermanos, ha vivido y aprendido intensamente en la naturaleza.
Este conocimiento heredado y el adquirido por propias experiencias en sus polifacéticas salidas a la montaña, originan su meticulosidad en la preparación de la actividad que propone: selección de la ruta más oportuna dependiendo de la estación del año y su grado de dificultad; valorando distancias, desniveles, tiempos horarios y tiempos meteorológicos, preparación física de participantes, equipamiento apropiado…y otras variables que él solo conoce y están atesoradas en su bolsa de mago. Este entramado extraordinario hace que pases un día agradable y seguro en su compañía.
Su interés y curiosidad por los nuevos materiales que ofrece el mercado y cualquier aparato, instrumento, herramienta o “gadget” (por evitar la palabra cachivache) que pueda facilitar la actividad y seguridad en la montaña, hacen de él un querido asesor técnico. Sus consejos útiles y acertados nos ayudan en nuestro aprendizaje.
Asombra su fortaleza, disciplina y capacidad de recuperación física, al margen de su empatía con el grupo y adaptabilidad a sus necesidades.